Y quién coordina las acciones

OrganizadorHace unos 5 años empecé a interesarme por la productividad, al principio siguiendo algunos blogs, mirando vídeos y finalmente leyendo Organízate con Eficacia de David Allen.

Durante estos 5 años, poco a poco, he ido generando un sistema que me resulta fiable y usable y que a mí me funciona muy bien. En estos cinco años he ido asumiendo unos hábitos y asimilando unos conceptos que han cambiado mi forma de vivir y se ha hecho extensivo a la gente que me rodea. Como decía Pazos en Airbag “Lo importante es el concepto”.

Y el pilar de todo sistema productivo es la acción, saber que la acción que has decidido realizar es la más adecuada según unos criterios que tú has definido.

De qué sirve parar un momento y ver en qué punto se encuentra tu vida si no has decidido el camino ha seguir y has empezado a andar, de nada. Es más, genera frustración y sensación de estar perdiendo la vida.

Cualquier proyecto es la suma de las acciones realizadas por todas las personas involucradas en el mismo. Todo importa, desde la ejecución del proyecto como su fiscalización y el trabajo una vez finalizado el proyecto, en el que se tiene que aprender del trabajo realizado y detectar las posibles mejoras en la ejecución.

El problema es que el día a día de los proyectos hace que los distintos nodos que componen el equipo pierdan el contacto y se debiliten, las prisas y lo que unos consideran obvio hace que se dejen de explicar lo motivos para realizar las tareas que unen los nodos. Las conexiones se debilitan y los nodos acaban trabajando de forma aislada. Se inician nuevos proyectos sin estudiar qué ha pasado en proyectos anteriores perdiéndose una capacidad de aprendizaje vital para mejorar la calidad y reducir costes.

Estos defectos debilitan los proyectos y generan una tensión que acaba afectando a la idiosincrasia de la empresa.

Como puede crecer una empresa sin un rol transversal para el proyecto que se encargue de generar un espacio y un entorno adecuado de entendimiento para que las acciones tengan sentido para todos los miembros del equipo, una figura que refuerce los lazos entre los distintos nodos. Un especialista en comunicación, una persona que sepa escuchar las necesidades de cada  rol y ayude a generar acciones  asumibles por todos y cada uno de los miembros del equipo. Una persona que facilite el feedback de todas las partes, una persona que valore el trabajo de cada rol y sea capaz de cuantificar con datos reales el esfuerzo que conlleva cada una de las acciones que reforzará las uniones de los distintos nodos.

Se necesita el engranaje para que la maquinaria funcione, José Miguel Bolivar (@jmbolivar) lo llama facilitador, pero no es sólo un facilitador, es un unificador de acciones de los distintos nodos, un comunicador de acciones, da sentido  a las acciones de los proyectos. Las empresas no están buscando líderes, están buscando coordinadores de acciones pero lamentablemente no lo saben.

¿Os imagináis que puede aportar un coordinador de acciones?

Imagen de http://morguefile.com/

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    • jmbolivar
    • 8/07/14

    Me ha gustado mucho el post, David, y comparto lo que comentas. Creo que estamos muy cerca en cuanto a puntos de vista. Lo que yo llamo facilitador incorpora prácticamente todo lo que tú dices que es necesario para que los proyectos “anden”. Lo que echo a faltar en tu planteamiento es el concepto de “cliente”, sea interno o externo. Para mí, un proyecto sin cliente no tiene sentido. Y esto plantea un problema porque muchos proyectos no tienen un cliente real. Son proyectos de mentira. Cuando hay un cliente real, es decir, alguien que sabe qué quiere y para qué lo quiere, todo es más fácil. Cuando el proyecto es una excusa para venderle algo a alguien que a menudo ni siquiera sabe lo que compra, las cosas son más difíciles. Por último, la coordinación es un arma de doble filo porque incita a la irresponsabilidad. Y este es otro de los problemas de la productividad colectiva: que las personas se responsabilicen de su trabajo. En fin, que hay mucho por hacer 🙂 Sigamos!

    • A medida que iba dándole vueltas al rol es cierto que se parece mucho al rol facilitador que has descrito en tus post. En los proyectos informáticos que seria mi especialidad ese rol supuestamente esta dividido en varios roles, pero la triste realidad es que finalmente nadie tiene tiempo y se ejerce mal y por profesionales que contienen las competencias adecuadas.
      En cuanto al cliente, es uno de los grandes damnificados por la externalización y estratificación de los servicios. Cada vez hay más personas que solo hacen de mensajeros e impiden una comunicación fluida.

  1. 9/07/14

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