Porqué GTD

Porque GTD

Después de una formación sobre productividad usando el método GTD, y tras hablar con una compañera, que no utiliza ningún método productivo, me di cuenta que no se había tratado el punto más importante. Porqué usar un método de productividad.

Las circunstancias cambian y el trabajo ha cambiado. Durante todas las épocas de la historia el trabajo estaba claramente definido. El cometido de un agricultor en la edad media era el de arar, cultivar y recolectar una extensión determinada de terreno. Un peón de una fábrica debía seguir el ritmo de una cadena de montaje.
Ahora los problemas se han vuelto indeterminados y con múltiples soluciones correctas, el resultado que se espera de nosotros es subjetivo y el objetivo del trabajo es subjetivo. A parte nuestro trabajo se ha llenado de urgencias e imprevistos que salpican nuestro día a día haciendo que acabemos exhaustos y con la sensación de haber tenido una jornada provechosa aunque solo nos hayamos dedicado a apagar fuegos, sin avanzar los frentes abiertos a los que nos hemos comprometido.
Nuestra vida personal y profesional se entrelaza cada vez más, necesitas formarte para adaptarte a los nuevos tiempos, para encontrar un trabajo mejor, para poder asumir mayores responsabilidades y alcanzar ese aumento de sueldo.
Sales al banco durante tu jornada laboral porque tienes que hacer unas gestiones y mientras estás haciendo la compra de la semana te llama un compañero porque tiene unos problemas con unos informes que hicisteis y necesita comentarte algunos cambios.
Al final nos sentimos totalmente perdidos, desbordados en mil frentes abiertos y que se van cerrando a un ritmo más lento de lo que se abre, llega el descontrol y la pérdida de percepción de lo que realmente importa, pero como estás en ese torbellino de hacer mucho, eso sí como un pollo sin cabeza, no te das cuenta que te has convertido en el ratón que da vueltas en su rueda dentro de su jaula, nunca llegarás al final y nunca disfrutarás de lo que has obtenido.
Toda esta tormenta de sensaciones, de pensamientos te van cruzando por la mente hasta que alguien te habla de sistemas de productividad, un amigo te recomienda mirar la página de Berto Pena o cualquier otra persona que ha vivido en la tormenta perfecta durante un tiempo hasta que tomo las riendas.
Empiezas a leer sobre hábitos, sobre consejos para escribir más rápido, como archivar tu información, todos son consejos útiles, pero para mí el consejo más útil fue el de leer el libro de David Allen.
El libro y la incorporación de ciertos hábitos me ayudo a tomar parte del control perdido, digamos que ya no voy en un toro desbocado, solo en un toro que hay que amarrar en corto.
Cómo se consigue tomar el control:

  • Anotando las cosas. Vaciando la mente de preocupaciones. Todo aquello que perturba la mente anotado para ser definido o desecharlo definitivamente.
  • Revisando el flujo de trabajo. Tener conciencia de las acciones que tenemos que hacer y saber cuáles son realmente las que van a darnos valor.
  • Asumiendo compromisos de forma consciente. Basta de comprometerte a todo, aprendiendo a decir no. Revisar los compromisos cuando no se van a cumplir.
  • Gestionar las interrupciones durante el trabajo, poder estar centrado haciendo solo una cosa y teniendo solo una cosa en la cabeza. Reducir la conversación interior para centrarte completamente en lo que haces.

Qué se debe hacer para conseguir el control, pues un trabajo de gestión. Y David Allen, y aquí está el valor añadido de GTD, tiene dos niveles de gestión, el horizontal y el vertical. El nivel horizontal está enfocado en el hacer, realizar acciones que nos lleven a completar nuestras metas. El nivel vertical nos sirve para definir las metas, visualizarlas y determinar el rumbo de nuestras acciones para llegar a donde queremos. Es el puerto al que queremos llegar, mientras que las acciones seria cada esfuerzo con el remo.
Un método de productividad, no es hacer más, sino lograr centrarte en lo que hay que hacer y hacerlo bien.

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  1. Me siento muy identificado con lo que describes en el post, David. Hay mucho «buzz» ahí fuera sobre temas de efectividad personal, pero a poco que profundices un poco, al final siempre llegas al mismo punto: GTD. Incluso pioneros del tema como Berto Pena reconocen abiertamente que GTD es la piedra angular de cualquier forma de gestión del flujo del trabajo que realmente funcione.

    Enhorabuena, me ha encantado la exposición. Sólo un pequeño matiz: en GTD, cuando David Allen habla de la gestión vertical del trabajo no se refiere a las metas (perspectiva), sino al trabajo enfocado en un proyecto o área de enfoque determinados, en contraposición a la gestión horizontal del trabajo, que se refiere al trabajo «a lo ancho», sobre todas las siguientes acciones de todos los proyectos y áreas de enfoque que tengas definidos en este momento.

    • Gracias por la apreciación. Siempre son bienvenidas las correcciones y apreciaciones.

  1. 12/06/14
  2. 12/06/14
  3. 15/03/16

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