#Paso 4 Revisar

Para que nuestro cerebro se libere de toda la carga de trabajo que le genera la organización constante, debe estar seguro que nuestro sistema funciona. La forma de que ello suceda es con las revisiones.
Es muy sencillo, si yo le dejo una lista de tareas a realizar a mi compañero y este no las realiza, dejaremos de confiar en él. Si nuestro cerebro sabe que he dejado una lista de tareas pendientes, y no las acometo, empezará a desconfiar de nuestro sistema y empezará a gestionar todas las alarmas impidiendome estar por una única tarea.
En mi caso, la primero que hago al empezar el día es mirar la carpeta de recordatorios para organizarme el día. Todas aquellas tareas periódicas, intento hacerlas primero para generar tranquilidad. Una vez se a que hora tengo reunión, realizar tal llamada o cualquier tema agendado, paso a revisar las acciones para identificar las que sean críticas para el día de hoy. Según mi tiempo y motivación en el momento decidiré si debo continuar con alguna tarea crítica o abordar alguna tarea no tan relevante. Una vez he finalizado la tarea vuelvo a revisar mi lista e identifico si la finalización de la tarea me genera una acción siguiente. Si es así la añado directamente en mi lista.
En el momento en que vaya a cambiar mi contexto, reviso las tareas del contexto que dejo para ver si todo está correcto y reviso las tareas de mi nuevo contexto para identificar que es lo prioritario.
Acabo el día haciendo una última revisión, primero identifico aquello que he hecho que realmente puedo considerar un éxito y lo apunto en mi libreta de éxitos, y finalmente reviso los recordatorios del día siguiente.
Por último, el último día de la semana, el viernes realizo una revisión semanal. En que consiste:

  • Recopilo todos los papeles y los introduzco en la bandeja de entrada
  • Proceso todo lo que haya entrado en el sistema
  • Busco en los recordatorios aquellas citas que no se han podido cumplir y volver a procesarlas
  • Reviso los recordatorios de la semana próxima
  • Reviso mentalmente todo lo que puede faltar en el sistema
  • Reviso la lista de frentes abiertos, reviso el estado de cada uno de ellos, sus objetivos y resultados y me aseguro de que todos tengan una acción siguiente
  • Reviso la lista de acciones para verificar que las completadas están tachadas
  • Reviso la lista en espera, miro si hay que incluir alguna acción y tacho las que tienen respuesta
  • Reviso la lista de algún día/quizás, reviso si voy a comprometerme con algún proyecto, si es así lo paso a frentes abiertos y tacho aquellos que han dejado de tener interés

Esta revisión completa hace que pase un fin de semana la mar de tranquilo sabiendo que no me he dejado nada en el tintero y puedo disfrutar de la familia, y ponerme con aquellos proyectos personales que no me permiten durante el día a día de la jornada laboral.
Como veis las revisiones de mis distintas listas son constantes, al iniciar y finalizar el día, al cambiar de contexto, al finalizar una tarea, y sin olvidar la gran revisión semanal.

¿Revisas tu sistema? ¿Realmente estás tranquilo con las revisiones?

Anuncios
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: