Hoy un compañero de trabajo me ha enviado una fábula que creo que no tiene desperdicio, como él dice, creo que me voy a hacer pastor trashumante.
Es muy importante crear un ambiente adecuado con los compañeros, sean del nivel que sea, entrar a trabajar en una oficina con mal ambiente nos puede llevar al fracaso en nuestro objetivo productivo.
Hemos de conseguir que todos estén a gusto en su trabajo y que se sientan escuchados y respetados para que los niveles productivos se eleven.
Haz participe a tu compañero de tu sistema de trabajo, escucha sus ideas, deja claro los objetivos de las reuniones, saca acciones claras para cada uno de los participantes.
Todos y cada uno de nosotros necesita de esa gasolina para que nuestra productividad se multiplique, sólo por estar a gusto.
¿Qué le pasa a tus sistemas productivos cuando la sensación de estar a disgusto no te dejaba realizarte? ¿Alguna vez te has sentido así?